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Descubriendo la crianza con apego y respetuosa

Hola a todos! ¿Cómo han ido las vacaciones? ¡Espero que disfrutarais muchos con vuestros peques y que os guste este post, tanto o más que a mi!

Para empezar, os voy a hacer un mini resumen de lo que os voy a hablar. Os voy a contar como me di cuenta que esta crianza era lo mas normal y natural, que era lo que mi instinto maternal y mi corazón me guiaba. Siempre me ha gustado mucho leer y desde que me quedé embarazada no paré de buscar información porque no quería dejarme nada, aunque es inevitable siendo madre primeriza saberlo todo de la noche a la mañana, todo se aprende en base a la experiencia y práctica que vas cogiendo, pero créeme no es tan difícil jeje. Bueno que me enrollo…! Aquí va mi super post, espero que os sirva de mucho y podáis aprender algo más o simplemente daros cuenta de que siempre tenéis que dejaros guiar por vuestro instinto maternal, muchas gracias.

Empecemos por el principio: cuando me quedé embarazada busqué información sobre el embarazo porque le tenía pánico al parto y a que algo saliera mal, siempre iba con la idea de que quería un parto lo más natural posible, pero por desgracia hay mucho profesional (si se pueden llamar así) que no respetan el parto. Yo dentro de lo malo tuve un parto más o menos bueno, salvo que me pusieron un gel para dilatar mas rápido y acabe pidiendo epidural sin hacerme efecto hasta el último momento que fue cuando ya estaba saliendo mi niña. Salvo esos dos momentos, me respetaron bastante y me dejaron moverme con la pelota, corto el cordón mi marido después de dejarlo latir, me preguntaron si quería tocar la cabecita cuando estaba pariendo, e hice el piel con piel desde minuto 1. Sólo me separe de ella cuando la fueron a pesar… fue mi madre y mi marido con ella. No me hicieron episiotomía porque me desgarré sola, así que me hicieron puntos, dentro de lo que cabe no puedo quejarme aun que hubiera preferido como dije lo más natural posible.

Ahora os explicaré cómo me di cuenta que la crianza que yo quería hacer y que mi instinto me pedía era una crianza respetuosa y natural. Desde siempre me han encantado los niños, me hubiera gustado poder estudiar psicología infantil y todo lo relacionado con los peques porque los adoro. Cuando nació mi niña, en el hospital dormió encima mío desde la primera noche, cuando llegamos a casa y la fui a meter en la cuna empezó a llorar, así que no me lo pensé dos veces y la metí encima mío. Así durmió hasta los tres meses. A los tres meses empezó a dormir a mi lado en mi cama y así hasta el día de hoy y hasta que ella quiera. La gente ya empezó con los típicos comentarios de que se va a malacostumbrar, déjala en la cunita que dormiréis mejor… pero a mí me entraba por un oído y me salía por el otro. Me empezaron a meter en grupos de facebook de pañales de tela, portabebés ergonómicos, lactancia materna, hasta que descubrí el de crianza con apego/consciencia/respeto/corresponsable y desde allí un grupo de whatsapp magnífico de mamás que llevan la misma crianza que yo… ¡¡mis Ubuntus!! Así que en ese grupo empezó todo. Desde ese grupo descubrí magníficos libros sobre crianza respetuosa y a medida que iba leyéndolos me iba dando cuenta que era realmente como quería criar a mi hija!IMG_1837

Esta crianza no es ningún método ni la moda de hoy en día ni chorradas de esas, la crianza natural y respetuosa como su nombre dice es lo natural, criándoles con respeto y amor. La gente se piensa que no se les pone límites y les dejamos hacer lo que quieran, pero tienen un concepto muy equivocado de esta crianza, ¡claro que les ponemos límites! pero límites necesarios. Yo no voy a dejar que mi hija cruce la carretera pasando un coche, no voy a dejar que se tire del balcón para abajo, no voy a dejar que se haga daño ni a ella ni a ningún ser vivo. Estos son límites necesarios, si mi hija quiere meter los dedos en el enchufe va a ser un NO rotundo (por cierto existen unos protectores de enchufes para no tener que recordarles).

Los padres, la sociedad, los maestros y educadores… se pasan el día poniendo límites: NO hagas esto, NO digas esto, NO toques eso… no tienen libertad, no se les deja hacer nada, ni opinar ni decidir, y encima se les exige más y más. Recordad que son niños que quieren experimentar y aprender. Quieren ser lo que son… ¡niños!

La crianza con apego y respetuosa no educa a delincuentes ni nada por el estilo, todo lo contrario, cuando tu das respeto recibes respeto, cuando das amor recibes amor, si tu educas con violencia como gritos, amenazas, cachetes, bofetadas, castigos… lo único que estás haciendo es que hagan las cosas por miedo a sus padres y no porque realmente hayan aprendido algo, eso no es educación. Educar es enseñarles, guiarles, dejar que se equivoquen y aprendan de los errores, dejar que tomen sus propias decisiones, todo esto se consigue con RESPETO y mucha comunicación pero sobre todo con PACIENCIA. Debemos conocer el cerebro del niño y ponernos en su piel entonces así nos damos cuenta de muchas cosas.

Nuestros hijos no eligen nacer y no eligen a sus padres, nosotros somos los que decidimos tener hijos. No les hagas sufrir, no les traigas al mundo para eso porque de mayores seguramente sufrirán y mucho. Pero no por eso debemos prepararles si no todo lo contrario, tenemos que darles la mejor infancia posible haciéndoles felices, cubriendo sus necesidades, para que de adultos sean unas personas más felices, independientes, que sepan tomar sus propias decisiones con personalidad y afrontar la vida con más fuerzas y confianza. Si de pequeños no han podido confiar en las personas que más quieren que son su padres, como van a confiar en nadie? Ni en ellos mismos.

Si a tus hijos les educas con métodos conductistas les estas enseñando que ellos pueden hacer lo mismo, recuerda que vosotros sois su ejemplo. Voy a poner un ejemplo: no hacen lo que quieres y le das una cachetada. ¿Qué ha aprendido el niño? Que cuando las cosas no se hacen a tu manera puedes pegar, ¿qué hará ese niño? pues lo mismo cuando alguien no haga lo que él quiera… también pegará y tú no podrás decirle que no pegue porque así se lo has enseñado, que pegar es un método para resolver un conflicto y con esto los gritos, amenazas, castigos… Quiero recordar que por ley esta prohibido hacer cualquier daño físico así que pegar una cachetada o bofetada está penado por la ley porque es maltrato. Al igual que si tu marido te pegara estaría maltratandote y no se lo permitirías. Lo mismo pasa con nuestros hijos y mucho peor, pegar a un niño es una barbaridad porque es un ser indefenso que no se puede defender y es muy triste. No podemos sentirnos con el derecho de hacerles daño sin poder defenderse por ser sus padres, al igual que no permitiríamos que nadie le pusiera la mano encima. ¿Por qué nosotros que somos sus padres y los amamos tenemos que tener ese derecho? Gracias a la ley que está prohibido, como he mencionado antes la violencia sólo genera más violencia.

Los niños pasan por muchísimas etapas, por crisis de crecimiento, crisis de lactancia, ”rabietas” … son innumerables para este post, en otro nombraré algunas. Pienso que no hace falta estudiar para ser madre ni sacarte una carrera, porque el simple hecho de ser madre es sacarse una carrera para toda la vida, pero sí que opino que nunca está de más saber sobre el desarrollo, el cerebro, aprendizaje del niño… cuando digo saber me refiero a cosas como por qué actúan de un manera o de otra, por qué lloran, qué consecuencias puede tener una crianza o la otra para su salud y desarrollo. Es muy importante el desarrollo de nuestros hijos, su infancia junto a su personalidad marcarán su adultez, así que no está de más saber un poco sobre la etapa infantil y adolescente.

No quiero enrollarme mucho, solo quiero que sepáis como descubrí que esta crianza es la mejor sin dudarlo, y con esto no quiero decir que las demás sean malas madres no soy yo para juzgarlo, pero está comprobado científicamente y psicológicamente que un niño como mejor se desarrolla es con amor y respeto. Me gusta mucho dos frases que dicen: “no quieras para los demás lo que no quieres para ti´´ y “quiéreme cuando menos lo merezca porque será cuando más lo necesite´´. Empecemos desde ya a cambiar el mundo, enseñemos a nuestros hijos lo maravillosa que es la naturaleza, los animales, las plantas, correr, saltar, ensuciarnos, caernos, llorar cuando lo necesitemos y reír hasta doler. Enséñale lo bonita que es la vida y tráeles al mundo para hacerles felices, no para enseñarles que la vida es dura. Un niño no sabe lo mucho que te esfuerzas cada día para que el tenga ropa, juguetes, comida. Él sólo quiere estar contigo y que le des tu tiempo. Un niño es feliz con tenerte a su lado y tener todo tu amor. Mírale a los ojos cuando te hable y te cuente sus maravillosas e historias, deja el móvil cuando te diga mamá mira, aunque te enseñe una tontería porque para él/ella es especial. Sáltate las normas, olvídate del reloj y vive el presente de tu hijo/a porque un día crecerá y toda su infancia quedará en un recuerdo y te arrepentirás de no haberla disfrutado hasta el último aliento.

En resumen, la crianza con apego y respetuosa es una crianza basada en el amor y respeto, en la comprensión, la humildad, los valores, la disciplina positiva, las necesidades de nuestros hijos, en hacer niños llenos de amor y alegría, niños con personalidad y que sepan tomar sus propias decisiones que no dependan de nadie para hacer lo que sueñan. Una crianza donde sean lo que sean y quieran lo que quieran, sean !!!!FELICES!!!! Para acabar, quiero agradecer mucho a mi niñas bonitas, a mis ¡¡UBUNTUS!! Gracias de corazón por todo: por los buenos y malos momentos, por las altas horas de madrugada, por las sonrisas y lloros, por apoyarme pese a todo, por estar ahí siempre y porque “Soy porque nosotros somos”. Os quiero mis niñas 🙂

¿Qué es la crianza con apego y consciente?

berber-monkeys-354028_640En este primer post quiero hablar de la crianza con apego, natural, respetuosa y consciente. Quiero explicaros en qué se basa porque la gente tiene una visión de esta crianza como una crianza sin límites en la que nuestros hijos pueden hacer lo que quieran sin importar nada y no es así. Claro que tienen límites, los adultos también los tenemos, ¿quién dice que no?

Constantemente les estamos poniendo límites a los niños, como el: No toques eso, no hagas eso, no digas eso, etc… Todo el día estamos con el NO en la boca. Estamos poniendo límites todo el día sin pensar en que son niños que tienen que disfrutar de su infancia y que en realidad no les estamos dejando hacer nada. No tienen libertad para disfrutar.

Desde que nacen ya les estamos imponiendo normas como que queremos que duerman en su cuna sin rechistar, que duerman toda la noche para que los padres podamos descansar (claro está que tiene que ser en su cuna y en una habitación a parte), queremos que cuando empiezen a comer coman sin decir ni mu, sin ensuciar y que se acaban el plato entero de papilla. Nos da igual que el niño berree y llore que no tiene hambre. Le imponemos que se lo tiene que acabar, incluso con los dibujos en la tele para despistarle o peor aun, engañándoles con el chupete.

Me hace gracia porque esto mismo se lo haces a un adulto que no tiene hambre y se ríen de vosotros o algunos incluso os pegarían un tortazo. A un adulto nadie le obliga a comer a no ser que esté enfermo y aun así nadie vendrá a meterle la cuchara en la boca para que trague. Y como este ejemplo, mil cosas más en las que realmente pensáis que es respetuoso para el niño cuando realmente NO lo es. Constantemente se les falta al respeto. Si no hacen lo que quieres te cabreas y encima les castigas, ¿por qué? ¿Por qué no ha hecho lo que tú has querido? Recuerda que es tu hijo, no tu esclavo.

Por eso quiero explicar en que consta esta crianza, la natural, la de nuestros antepasados y aqui seguimos. Vivos. Se basa en una crianza desde el absoluto respeto hacia nuestro hijos, poniéndoles límites necesarios y positivos.
El apego es el vínculo emocional que desarrollan los niños con sus padres (cuidadores) que proporcionan la seguridad necesária para el buen desarrollo de la personalidad. La figura más importante (generalmente la madre) es con la que establece ese vínculo especial. Será de suma importancia para llevar a cabo un apego seguro.

Tipos de apego:

Apego seguro: El apego seguro es el que se demuestra con cariño, protección, disponibilidad y atención a las necesidades del bebé. Las personas seguras suelen ser más positivas, cálidas y estables.

Apego inseguro o ansioso: El apego ansioso se da cuando el cuidador está disponible sólo en ciertos momentos. El bebé tiende a angustiarse más a la separación y a explorar el mundo. La poca confianza que le da su cuidador hace que tienda a tener inseguridades hacia los demás.

John Bowlby fue el primer psicólogo en desarrollar una ”Teoría del apego”. La figura de apego es la persona que establecerá o ha establecido un vínculo de apego.

Evolución del apego:

Desde que nacen hasta los 3 meses, los bebés tienen preferencia a los estímulos como voces, rostro…

Entre los 3 y 5 meses el desarrollo les capacita para reconocer voces, rostros y olores, distinguiendo a la figura de apego sin rechazar a los extraños pero ante la preferencia de la figura con apego se mostrará diferente como en la sonrisa, vocalización, interrupciones del llanto…

Desde los 6 a los 12 meses el bebé preferirá a su figura de apego rechazando a los extraños, mostrando angustia en la separación y alegría y sosiego en su rencuentro.

A partir de los 12 meses establece ya el vínculo. Va teniendo cierto grado de independencia gracias a nuevas capacidades.

Crianza con apego:

La ”crianza con apego” término acuñado por el pediatra William Sears, está basada en los principios de la teoría del apego. El fuerte vínculo que establece con los padres desarrolla una personalidad segura e independiente. Este tipo de crianza tiene efectos positivos desde la niñez hasta la edad adulta.

Según Bowlby los niños están naturalmente unidos a sus padres, el apego es lo normal en niños.

Según Attachment Parenting Internacional (API) hay 8 principios que fomentan un apego seguro, son prácticas que pueden llevar un vínculo firme, coherente y sensible, disponibilidad física y emocional, que son factores claves en un vínculo seguro.

Los 8 principios de la crianza con apego son:

1. Preparación para el parto y nacimiento.
2. Alimentación con amor y respeto.
3. Respuesta inmediata a las necesidades del bebé desde que nace.
4. Contacto materno todo el tiempo posible.
5. Sueño seguro emocional y físico.
6. Cuidado cariñoso siempre.
7. Disciplina positiva.
8. Equilibrio en la vida personal y familiar.

La crianza con apego entiende las necesidades biológicas y psicológicas del niño y fijan límites apropiados a la edad del niño. Los padres tienen que evitar frustraciones esperando cosas de sus hijos cuando estos aún no están preparados para hacerlas.

Es sumamente importante que el niño sea capaz de comunicar sus necesidades y que sean atendidas por sus cuidadores los más rápido posible. El Dr. Sears dice claramente que mientras son pequeños son mentalmente incapaces de manipular. El Dr. Sears y otros partidarios de la crianza con apego dicen que las necesidades no satisfechas aparecen de inmediato para que sean satisfechas cuando no lo fueron. La crianza con apego trata de observar la biología del niño para tener respuestas biológicas y psicológicas en cada etapa.

En resumen la crianza respetuosa y consciente es la manera natural de criar a nuestro hijos dejándonos llevar por nuestro instinto. No es una ”moda” sino la crianza natural que desde hace miles de años se lleva a cabo. Está avalada científicamente desde hace años pero la industria de la puericultura y la sociedad al cabo del tiempo con campañas que lo han ido ”facilitando” para que ese apego ya no esté. Pero no hay nada más fuerte que tener la información en la mano y cuando los padres descubren esta crianza se dan cuenta que es lo que realmente sienten, que es el instinto nuestro como padres que tenemos dentro, solo que la sociedad temen a que sea malo para el bebé. Y comprueban que es totalmente lo contrario que realmente es beneficioso. Un bebé no es un utensilio que viene con instrucciones en el que tengas que llevar un método para criarlo. Consiste en dejarse llevar por tu instinto, para algo son nuestros hijos y los parimos.